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martes, 26 de octubre de 2010

Eduardo Galeano

Me caí del mundo y no sé por dónde se entra.
(Para mayores de 30) pero deberían leerlo todos los que sepan leer.

Eduardo Galeano, periodista y escritor uruguayo.

Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco.

No hace tanto, con mi mujer, lavábamos los pañales de los críos, los colgábamos en la cuerda junto a otra ropita, los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar.

Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda, incluyendo los pañales.

¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables! Si, ya lo sé. A nuestra generación siempre le costó botar. ¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las calles guardando los mocos en el pañuelo de tela del bolsillo.

¡¡¡Nooo!!! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra. Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto. Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades.

¡Guardo los vasos desechables!

¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez!

¡Los cubiertos de plástico conviven con los de acero inoxidable en el cajón de los cubiertos!

Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban para toda la vida!

¡Es más!
¡Se compraban para la vida de los que venían después!
La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, vajillas y hasta palanganas de loza.
Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de refrigerador tres veces.

¡¡Nos están fastidiando! ! ¡¡Yo los descubrí!! ¡¡Lo hacen adrede!! Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara. Lo obsoleto es de fábrica.

¿Dónde están los zapateros arreglando las media-suelas de los tenis Nike?
¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando colchones casa por casa?
¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista?
¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros?
Todo se tira, todo se desecha y, mientras tanto, producimos más y más y más basura.

El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad.
El que tenga menos de 30 años no va a creer esto: ¡¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba el que recogía la basura!!
¡¡Lo juro!! ¡Y tengo menos de... años!
Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII)

No existía el plástico ni el nylon. La goma sólo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no estaban rodando las quemábamos en la Fiesta de San Juan .
Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o se quemaban. De 'por ahí' vengo yo. Y no es que haya sido mejor.. Es que no es fácil para un pobre tipo al que lo educaron con el 'guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo', pasarse al 'compre y bote que ya se viene el modelo nuevo’. Hay que cambiar el auto cada 3 años como máximo, porque si no, eres un arruinado. Así el coche que tenéis esté en buen estado . Y hay que vivir endeudado eternamente para pagar el nuevo!!!! Pero por Dios.

Mi cabeza no resiste tanto.

Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que, además, cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real.

Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para cambiarlo) Me educaron para guardar todo. ¡¡¡Toooodo!!! Lo que servía y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir. Le dábamos crédito a todo.

Si, ya lo sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no. Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas del jardín de infantes y no sé cómo no guardamos la primera caquita. ¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo?

¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente, no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con la que se consiguieron?

En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. Y guardábamos.. . ¡¡Cómo guardábamos!! ¡¡Tooooodo lo guardábamos!! ¡¡Guardábamos las tapas de los refrescos!! ¡¿Cómo para qué?! Hacíamos limpia-calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares. Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela. ¡Tooodo guardábamos!

Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que se tiraban al terminar su ciclo, inventábamos la recarga de los encendedores descartables. Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las latas de sardinas o del corned-beef, por las dudas que alguna lata viniera sin su llave. ¡Y las pilas! Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al techo de la casa. Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más. No nos resignábamos a que se terminara su vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que un jazmín.

Las cosas no eran desechables. Eran guardables. ¡¡¡Los diarios!!! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para poner en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver.. ¡¡¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al trozo de carne!!!

Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque para hacer cuadros y los goteros de las medicinas por si algún medicamento no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos prender una hornalla de la Volcán desde la otra que estaba prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos y los mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía 'éste es un 4 de bastos'.

Los cajones guardaban pedazos izquierdos de pinzas de ropa y el ganchito de metal. Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en una pinza completa.

Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos. Así como hoy las nuevas generaciones deciden 'matarlos' apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada: ¡¡¡ni a Walt Disney!!!

Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron: 'Cómase el helado y después tire la copita', nosotros dijimos que sí, pero, ¡¡¡minga que la íbamos a tirar!!! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas. Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos. Las primeras botellas de plástico se transformaron en adornos de dudosa belleza. Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de botellones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella.

Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos. ¡¡¡Ah!!! ¡¡¡No lo voy a hacer!!! Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad son descartables.

Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas. Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero.. No lo voy a hacer. No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne. No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo, pegatina en el cabello y glamour.

Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de teléfonos móviles. De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a la 'Maruja' como parte de pago de una señora con menos kilómetros y alguna función nueva. Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo de que la 'Maruja' me gane de mano y sea yo el entregado.

Eduardo Galeano

No te comas el mundo

“On”. Por el reconocimiento de la Deuda Ecológica y la defensa de la Soberanía Alimentaria. from Campanya on Vimeo.





http://www.noetmengiselmon.org/spip.php?〈=es

lunes, 25 de octubre de 2010

Bayer retira del mercado productos de extrema toxicidad


Bayer CropScience asumió esa responsabilidad para cumplir sus compromisos medioambientales, con el retiro de artículos con alta concentración tóxica según calificaciones definidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La compañía cesó la producción de Tamaron, uno de los plaguicidas más cotizados en la región centroamericana, así como de Thiadon, utilizado para combatir la broca del café.
Ambos estaban catalogados en la categoría 1, es decir la máxima. La OMS reconoce cuatro escalas de toxicidad: extrema, alta, moderada y ligera.


Noticia en Rebelión del 22-10-2010.

Hay informes desde hace mas de 5 años que alertan de la alta toxicidad de estos productos.




Si te quieres hacer una buena tortilla, es mejor conocer a la gallina.

miércoles, 20 de octubre de 2010

ENERGÍAS RENOVABLES.

Parece ser que no lo son tanto; así lo demuestran las siguientes imágenes que se tomaron el pasado mes de septiembre en uno de los numerosos parques eólicos del Norte de la provincia de Burgos, concretamente cerca del límite con Cantabria en la zona de los Tornos:




Parques eolicos:

Primeramente comentar que ya va siendo hora, para poder hablar con propiedad, de llamar a cada cosa por su nombre, así que a partir de ahora se les puede pasar a denominar como “campos de exterminio”, que a la vista de los hechos parece ser mucho más acertado que la denominación que nos han querido imponer.

Pero lo que más miedo nos debe de dar es lo que reflejan las siguientes fotografías, en las que se aprecian perfectamente los restos de animales que asoman de unos sospechosos sacos escondidos entre la vegetación a muy poca distancia de los molinos (guillotinas).







¿Este es el fin de una de nuestras más emblemáticas rapaces?; ¿Así acaban nuestras rapaces protegidas?
Se sabe que no sólo grandes aves veleras caen bajo el filo cortante de estas guillotinas; así son decenas las aves que caen en las frías noches de otoño mientras se dirigen a sus cuarteles de invierno volando a poco altura y en grupos, por ejemplo son frecuentes ver los restos juntos de varias alondras y zorzales que la noche anterior se dirigían por sus ancestrales rutas migratorias en busca de un invierno más suave, rutas hoy en día convertidas en mortales embudos llenas de guillotinas.

¿Cómo puede ser posible que la propia Administración consienta estas masacres de especies protegidas sin poner remedio? ¿Dónde se reflejan los estudios de seguimientos de mortalidad en estos campos? ¿Se paran tajantemente los molinos con mayor mortalidad? ¿A quién se encargan los citados estudios? ¿Son estudios realizados de una manera clara y seria? ¿Tienen alguna transcendencia?

No contentos con esta masacre encubierta, se siguen montando a marchas forzadas más trampas en nuestros montes. La siguiente fotografía fue tomada a escasos metros del cadáver del buitre leonado que en paz descanse:



Pero ante todo queremos que Ustedes piensen por vosotros mismos , y no se queden sólo con lo que les quieren hacer ver a través de términos tan cercanos y familiares como “parques”. Queremos que, ante todo, tras ver estas objetivas fotografías, se queden con la realidad que nos acarrean estos molinos, perdón! Guillotinas, esa realidad que no es otra que un suculento negocio para unos y una mortal guillotina para nuestras especies (des)protegidas.
¿Esta es la escena que queremos que vean nuestros hijos cuando suban al monte?; aunque a este paso más bien la pregunta sería la siguiente ¿habrá algún buitre para poder ser partido al volar por las rutas que ancestralmente vienen sobrevolando?

Les dejamos otros enlaces a páginas que hablan de esta verdad, de la verdad más objetiva y más desinteresada:


Enlaces relacionados con este tema:

Otro parque de la zona:

http://izate.blogspot.com/2009/07/aves-muertas-en-centrales-eolicas.html

http://avesnortedeburgos.blogspot.com/2009/02/de-nuevo-los-molinos.html


Nuevas ocultaciones de los crímenes:
http://www.sekano.es/?m=20060515


Vídeo de you tube en el que se muestra cómo las aves ignoran por completo el daño de estos nuevos “árboles nevados”:


http://www.youtube.com/watch?v=9srPoOU6_Z4&feature=player_embedded



He querido compartir este articulo que me ha mandado un amigo con huevos.

Espero que sea de vuestro interes y que proximamente se anime a colgar su propio blog para nutrirnos de sus conocimientos.

viernes, 15 de octubre de 2010

Mina


los indígenas americanos seguirán sepultados


En este mediático relato de 33 mineros que estuvieron 69 días sepultados a más de 600 metros de profundidad, que fueron proclamados héroes de la patria, que serán besados por las reinas de la belleza y hechos ricos por la publicidad, y luego aborrecidos por el Gobierno y olvidados para siempre, pocos medios han resaltado lo que es a todas luces evidente: los ministros, técnicos, autoridades y empresarios que van y vienen de Copiapó (y ayer asistían al gran circo del rescate) son todos de pura raza blanca (si es que eso existe), mientras que los rostros de los atrapados en la mina muestran todos claros rasgos indígenas o mestizos.

Igual que en las vecinas Salinas Grandes de Jujuy (al norte de Argentina) se encuentra uno a indígenas atacameños, arrancando la sal a pico y pala a más de 4.000 metros de altura, soportando vientos helados y el cegador brillo blanco del entorno; para sorpresa del que llegó desde Buenos Aires y observó en la capital federal una de las poblaciones con menor diversidad étnica de todas las megalópolis del globo.

Es un sarcasmo histórico que fuera un 12 de octubre el día en el que el presidente Piñera y todo su equipo de tecnócratas racialmente puros se pusieran la medalla de extraer de la madre tierra a los que su clase catira sigue explotando como hace 518 años. Igual que los blancos continúan esquilmando sus tierras ancestrales, obligándolos a extraer el cobre, el oro o la plata en condiciones laborales de semiesclavitud. Iniquidad que persiste en toda Hispanoamérica… salvo en Bolivia desde 2005, gracias a Evo.

Ocultos tras el despliegue triunfalista que prepara el Gobierno chileno, los mapuches, aymarás, rapa nui, quechuas, atacameños, picunches y tantos otros pueblos incaicos sometidos por los conquistadores permanecerán desposeídos y sojuzgados. Pase lo que pase en Copiapó hoy y mañana, ellos seguirán sepultados bajo la opresión blanca.


Carlos Enrique Bayo

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=114812&titular=los-ind%EDgenas-americanos-seguir%E1n-sepultados-


Sucedidos cotidianos.

Las nuevas Rs.

El otro día me encontraba entre las estanterías de un supermercado que hay debajo de mi casa. Tantos artículos me tenían aturdido y la cantidad de oferta me sobrepasaba. De cada producto había un montón de marcas.


En mi cabeza un único objetivo; la comida de hoy. Me acerco a la estantería de los huevos y no podía ser distinto. En embases de docena y de media docena, en formato de plástico o cartón y con su “tatoo” de trazabilidad se apilaban cientos de huevos. Me fijo en los de la esquina. Siempre están en la esquina los productos más interesantes. Unos en caja de cartón y con letras grandes que ponían “huevos de corral de gallinas camperas”, llaman mi atención. Estos son los que dicen que ponen las gallinas criadas en libertad. Y es que una vez que has visto un gallinero de ponedoras criadas en jaulas, ya solo quieres comer los huevos de las gallinas picasuelos. En jaulas tan pequeñas, y subidas en un palo, forman bajo sus cloacas una estalagmita de cacas, que puntiaguda asciende amenazando encular a la emplumada productora. Pero bueno….no quiero desviarme….al grano, mejor dicho al óvulo…... Leo la letra pequeña y dice lugar de fabricación…… Valladolid.


Hay otros también camperos que vienen de Galicia. En caja de plástico tengo unos del paìs pero productos de la explotación animal y al mejor precio claro. Así que surge un dilema. En una mano tengo los camperos que han traído de un sitio a casi 400 km de mi casa y en otra los que alumbró una gallina troglodita bajo una bombilla de 100W en Tolosa a hora y media por la autopista de aquí. ¿Qué hago?


Pues nada. No tuve huevos. Vamos que me fui a casa y me comí las setas al ajillo, en vez de en revuelto.
Sin saberlo puse en práctica otra R que está ahora de moda. Además de las consabidas Reducir, Reutilizar y Reciclar, hay otra. Rechazar.
Por la tarde fui a visitar a mi amigo Imanol y comentándole el sucedido me ofreció unos huevos de su gallina. Y de Sestao volví en metro a mi casa en 15 minutos y cenado. Gracias.

Pero para los que os gusten las Rs os voy a contar que no solo hay cuatro. Ayer me hablaron de las Rs en las que trabajan las gentes del decrecimiento. A saber Revaluar, Reconceptualizar, Reestructurar, Relocalizar, Redistribuir, Reducir, Reutilizar y Reciclar.


http://www.deshazkundea.org/es/sobre-nosotros